sábado, 2 de noviembre de 2013

Copa Intercontinental 1963: Santos Campeón




SANTOS
Desupés de cinco años de dominio del Real Madrid, Benfica de Portugal irrumpió en Europa como la gran potencia futbolística apoyada en los talentos de los mozambiqueños Mario Coluna y Eusebio.
Benfica que había vencido a poderosos de la talla del Real Madrid y el Barcelona, en el año 1963 arribó a su tercera final consecutiva en la Copa de Campeones de Europa ante un no menos ilustre rival: el Milan de Italia.

Milan 1963
Los rojinegros formaron un gran equipo con figuras de altísimo nivel como el armador Gianni Rivera o el goleador Altafini, además de los futuros y exitosos entrenadores: Césare Maldini y Giovanni Trapattoni. El brasileño Dino Sani que también se volvería un exitoso entrenador, comandaba la media cancha del equipo italiano.
En el estadio de Wembley, Milan terminó con el reinado portugués en el fútbol europeo. Dos goles de José Altafini y Eusebio descontando para Benfica fue el resultado final que le permitió llegar a la disputa de la Copa Intercontinental de 1963 con el Santos de Pelé.
Santos ya era un equipo de leyenda. Había impuesto su fútbol en América y conquistado el mundo ganando la Intercontinental frente al Benfica y tenía toda la intención de volver a levantar la copa. Venció a los más fuertes equipos de comienzos del 60 en América como Peñarol y Boca Juniors y derrotó ampliamente al equipo de Eusebio y Coluna en la final Intercontinental.

La Copa del 63

Milan y Santos harían valer su poderío como locales. Ambos partidos culminaron con el mismo resultado de 4 a 2. El empate en puntos y goles determinó la realización de un tercer encuentro a jugarse nuevamente en el estadio de Maracaná.

Milan en el San Siro

Gianni Rivera, talento italiano del Milan

En pocos minutos la presión italiana ya rendía frutos cuando Trapattoni a los tres abrió el marcador.
En un cuarto de hora los italianos ya tenían una cómoda ventaja después que el brasileño Amarildo, a servicio del Milan, anotara el segundo. Recién en el complemento Pelé pudo descontar.
Sin embargo, Milan ampliaría la ventaja a 4 a 1 y apenas faltando 5 minutos, Pelé,  mediante la ejecución de un tiro penal estableció el 4-2 definitivo.
La revancha se disputaría prácticamente un mes más tarde en Maracaná con récord de público: 132.728 personas pagarían entrada.

Santos en Maracaná


La tarea para el magnífico equipo brasileño no sería sencilla. Había dudas. Santos no podía contar con Pelé, Calvet y Zito que estaban lesionados. ¿Sería Santos un equipo de fútbol rutilante con la ausencia de la máxima estrella del fútbol mundial?. Muchos se hicieron la pregunta.
El primer tiempo pareció darle razón a quienes temían que el equipo santista se resintiese ante la falta del enorme talento del 10. En menos de 20 minutos los italianos ganaban 2 a 0 con goles de Altafini y Mora.

El primer tiempo de un partido jugado duramente finalizaría con la ventaja italiana. Santos precisaba hacer tres goles en el segundo tiempo para obligar a la realización de un tercer partido de desempate.
Una ráfaga de fútbol desbordante produjo una reacción de difícil presagio. En casi 20 minutos, Santos hizo 4 goles...y sin Pelé.
Pepe en dos ocasiones, Almir y Lima, demostraron al mundo que además de Pelé, Santos era un gran equipo.
Después de devolverle la goleada al Milan en forma sorprendente, Santos congregaría nuevamente una multitud para el tercer y definitivo partido final. Otra vez sin Pelé, pero confiante en la categoría de Pepe, Mengálvio, Coutinho o Dorval.

Santos bicampeón del mundo


Maracaná fue el palco nuevamente de una gran final. A esa altura, no sólo los santistas llenaron el estadio, sino muchísimos brasileños "torcedores" de otros clubes que se sentían cautivados por el juego de los paulistas, visto como un fiel exponente del talentoso fútbol de Brasil.
El partido no fue lo imaginado. Fue áspero, con brusquedades de los dos lados y con varias interrupciones por discusiones entre los futbolistas y el árbitro argentino Juan Brozzi. Ya en el primer tiempo, el italiano Maldini y el brasileño Ismael resultaron expulsados.
Cuando ya había pasado media hora del segundo tiempo con similar caracterísitca al primero, Almir fue vícitma de falta dentro del área que determinó la sanción de penal por parte de Brozzi.

Dalmo, capitán y autor del gol que le dio el bicampeonato mundial a Santos

Dalmo ejecutó con precisión y puso a su equipo a camino de una nueva consagración. Hubo que esperar algo más de 10 minutos para que Maracaná entrara en ritmo de carnaval.
Santos con o sin Pelé, dio argumentos suficientes para considerarlo uno de los mejores equipos de fútbol de todos los tiempos. Bicampeón mundial y hegemonía sudamericana en la Intercontinental.

El campeón


Cuatro o cinco transferencias eran a lo máximo lo que se registraba por temporada de grandes astros del fútbol. Era común que los equipos mantuviesen durante años los mismos jugadores. Indiscutiblemente para Santos eso fue una gran ventaja. Poder mantener un grupo de cracks de un campeonato a otro es algo que en la actualidad resulta casi impensado.
De esa manera, "O Peixe" como es conocido cariñosamente Santos en Brasil, tuvo la misma base de jugadores de las temporadas anteriores. En la finalísima sin Pelé, el equipo alistó a Gilmar, Mauro y Haroldo; Ismael, Lima y Dalmo; Mengálvio, Dorval, Coutinho, Almir y Pepe, con la dirección técnica de Lula.


Santos bi-campeón mundial en 1963

Destacados de la Copa del 63


Gianni Rivera es para muchos el mejor jugador italiano de la historia. Comandó al Milan al título de campeón europeo en un equipo con un ataque potente. Curiosamente, integrado por dos brasileños. Amarildo era uno de ellos, que había brillado en Botafogo el año anterior.

Altafini o Mazzola
- El otro se llamó José Altafini, también conocido por el apodo Mazzola. Altafini nació en Piracicaba, ciudad del interior del estado de San Pablo y de Palmeiras se transfirió en 1958 al club italiano.
- Altafini también reúne la particularidad de haber jugado dos mundiales con diferentes selecciones. En 1958 en el mundial de Suecia integró el equipo de Brasil que se consagraría campeón mundial. Luego, en 1962, defendió a la selección de Italia en la Copa organizada por Chile.
- El fútbol en el mundo durante 1963 ya adimitía varias concepciones fubolíticas. Desde el fútbol arte de los brasileños pasando por la marca agresiva de los italianos. Pelé fue víctima del estilo italiano. El duro seguimiento de Trapattoni con varios golpes trajo aparejado una lesión del astro brasileño. Fue la que le impidió jugar las finales en Maracaná.


Fuentes de consultas:

Wikipédia
Revista Placar
Archivo Particular